| CARRIÓN, DEL ROSARIO |
BENEDICTO XVI IMPONE EL PALIO A NUESTRO PASTOR
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Su Santidad el Papa Benedicto XVI impuso ayer 29 de junio, Festividad de San Pedro y San Pablo, el palio al arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo Pelegrina, en una ceremonia tradicional en la que también 38 prelados lo recibieron en el transcurso de la misa celebrada en la basílica de San Pedro, en la solemnidad de San Pedro y San Pablo.La carta del prelado.
El palio, símbolo de comunión con el Obispo de Roma, es un signo litúrgico que en principio fue exclusivo de los Pontífices, aunque más tarde se amplió a los obispos que recibían de Roma una jurisdicción sobre una provincia eclesiástica. Junto a monseñor Asenjo, el Papa impuso el palio a otros dos españoles, los arzobispos de Oviedo y de Valladolid, Jesús Sanz Montes y Ricardo Blázquez Pérez, respectivamente. Físicamente, el palio es una faja de lana blanca en forma de collar que se coloca sobre los hombros del pastor, ornada con seis cruces de seda negra bordadas, y confeccionado por las monjas benedictinas del monasterio romano de Santa Cecilia con lana de dos corderos que son bendecidos por el propio Papa a principio de año con este fin exclusivo. Hasta el momento de la ceremonia permanecen junto a la urna en la que se guardan las reliquias del Apóstol San Pedro. Todos estos detalles están explicados en la carta pastoral que, con este motivo, ha publicado monseñor Asenjo. En la misma, el prelado de Sevilla ha escrito: «sé que no voy solo a Roma en esta ocasión, pues además de las personas que me acompañarán, venís conmigo espiritualmente todos los fieles de la Diócesis, sacerdotes, seminaristas, consagrados y laicos. Por todos rezaré ante los sepulcros de los Apóstoles para que seamos fieles a nuestras raíces cristianas». «Sé que rezáis por mí» El prelado expresa también que sabe que «muchos de vosotros rezáis cada día por mí y por la Archidiócesis. Así me lo decís cuando visito vuestras parroquias y me encuentro con vosotros. Hacedlo especialmente en estos días, para que la imposición del palio sea para mí un acontecimiento de gracia y una ocasión señalada para renovar mi adhesión a Jesucristo, mi amor a la Santa Madre Iglesia y a vosotros los fieles de esta querida Iglesia de Sevilla, que el Señor, a través del Santo Padre, me ha confiado». Monseñor Juan José Asenjo estuvo acompañado para este acontecimiento por sus familiares, algunos obispos sufragáneos, el Consejo Episcopal de Sevilla y un grupo de sevillanos en representación de la Archidiócesis, así como por una representación de peregrinos de Sigüenza, su localidad natal. Que la Stma. Virgen del Rosario Coronada, Reina y PATRONA, y su Divino Niño les guíe en su magisterio al frente de la Iglesia de Sevilla. LA HERMANDAD, CON NUESTRO PASTOR |